Quien quiere trabajar de pie sin cambiar de mesa
Es su razón de ser. Ni desmontar el escritorio, ni taladrar, ni tirar la mesa que ya tienes: se apoya encima y funciona. A 99,99 € cuesta una fracción de lo que vale un escritorio elevable eléctrico.
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No es un soporte de pantalla: es una mesa que se pone encima de tu mesa. Dos bandejas —80 cm arriba para los monitores y otra para el teclado y el ratón— que suben a la vez con un mecanismo de gas, sin motor, sin obra y sin cambiar el escritorio que ya tienes.
Este producto ocupa un hueco que ningún otro de la categoría cubre: convierte una mesa fija en una mesa elevable sin tirar la mesa. Sale de la caja prácticamente montado, se apoya encima del escritorio y con una palanca sube las dos bandejas a la vez —la superior de 80 cm para uno o dos monitores, la inferior para teclado y ratón—, lo que resuelve el error clásico de trabajar de pie: subir solo la pantalla y dejar las manos abajo. Con 14.235 valoraciones y un 4,6 de media es el producto más contrastado de toda esta categoría, y su ventaja real frente a un escritorio elevable de verdad es doble: cuesta 99,99 € en lugar de varios cientos, y no obliga a desmontar nada. Pero hay dos peajes que las reseñas señalan con precisión y que conviene conocer antes de comprar. El primero lo cuenta un comprador de forma muy clara: la separación vertical entre el teclado y los monitores es corta, así que trabajando de pie con monitores convencionales la pantalla se le quedaba demasiado baja y tuvo que apilar libros bajo los monitores. El segundo lo apunta una reseña de dos estrellas: sentado, la bandeja de teclado no siempre deja anchura cómoda para mover el ratón. Ninguna de las dos cosas invalida el producto, pero las dos apuntan a lo mismo: es un convertidor, no un escritorio, y hereda las limitaciones de estar encima de otra mesa. Si tu problema es «paso ocho horas sentado y no quiero cambiar de mesa», es la solución más directa que existe. Si tu problema es la altura de la pantalla y nada más, un brazo de monitor cuesta la quinta parte.
| Mecanismo | Manual asistido, de un solo toque; sin motor |
|---|---|
| Bandejas | Dos, que suben y bajan en sincronía |
| Recorrido declarado | Hasta 19,7 pulgadas (unos 50 cm) según el fabricante |
| Altura mínima sobre la mesa | Declarada en 4,2 pulgadas (unos 10,7 cm) en la posición más baja |
| Herramientas necesarias | Prácticamente ninguna: llega montado |
| Bandeja superior | 31,5 x 15,7 pulgadas (unos 80 x 40 cm) |
|---|---|
| Bandeja de teclado | 11,8 x 31,3 pulgadas (unos 30 x 79,5 cm) |
| Capacidad total | 33 libras (unos 15 kg) |
| Monitores admitidos | Uno o dos, según su tamaño y peso |
| Tipo de montaje | Apoyo sobre el escritorio existente, sin anclaje |
| Material de la base | Metal |
|---|---|
| Acabado de la superficie | Mate |
| Color | Negro |
| Forma | Rectangular |
| Peso del conjunto | 11,79 kg |
| Marca | VIVO |
|---|---|
| Número de modelo | Standing Desk |
| País de origen | China |
| En Amazon.es desde | 21 de septiembre de 2017 |
| ASIN | B075JYG2TB |
La ficha en español de este producto está traducida de forma muy deficiente y las cifras de altura llegan mezcladas dentro de frases sin sentido («punto de apoyo inferior a 4.2 y ajusta entre 10.5 y 19.7 de mesa»). Hemos recogido los números tal como los publica el fabricante y convertido las pulgadas a centímetros, pero no damos por seguro el reparto exacto entre altura mínima y recorrido: es el tipo de dato que habría que confirmar con el fabricante antes de una compra que dependa de él. Las dimensiones del producto que muestra Amazon.es, 80,01 x 80,01 x 79,5 cm, tampoco son coherentes con un convertidor de sobremesa y no las usamos. El acabado mate sí es relevante: el RD 488/1997 exige expresamente una superficie de trabajo poco reflectante.
Contrastamos lo que hace el convertidor con lo que exige el Anexo del RD 488/1997 para el puesto con pantalla y con lo que recomienda OSHA. A diferencia de un soporte de pantalla, este producto afecta a la vez a la mesa, al teclado y al monitor, así que se le pueden pedir más cosas.
No hay productos buenos o malos en abstracto: hay productos que encajan con un uso concreto. Estos son los perfiles en los que este modelo funciona y aquellos en los que conviene mirar otra cosa.
Es su razón de ser. Ni desmontar el escritorio, ni taladrar, ni tirar la mesa que ya tienes: se apoya encima y funciona. A 99,99 € cuesta una fracción de lo que vale un escritorio elevable eléctrico.
Al no anclarse a nada, se lleva de una mesa a otra sin dejar rastro. Para un piso alquilado o una oficina compartida es la única forma realista de tener un puesto elevable propio.
La superficie superior de 80 x 40 cm está pensada para eso, y la carga de 15 kg cubre con holgura dos monitores de tamaño medio con sus peanas.
El mecanismo es manual asistido: no hay electrónica, ni cable, ni un motor que se estropee pasada la garantía. Es menos cómodo y más duradero.
Es la limitación mejor documentada del modelo. La separación vertical entre teclado y pantalla es corta, y una reseña detallada describe haber tenido que apilar libros bajo los monitores para no trabajar encogiendo los codos. Con un brazo de monitor encima el problema desaparece.
La bandeja inferior mide unos 30 cm de fondo. Una reseña de dos estrellas advierte de que sentado no queda superficie amplia para trabajar con el ratón al lado del teclado.
Ocupa 80 cm de ancho y pesa casi 12 kg. Una reseña lo resume: «le resultó grande para su mesa». En un escritorio de 100 cm se come casi toda la superficie.
Con 14.235 valoraciones y un 4,6 de media es, por volumen, el producto mejor contrastado de toda esta categoría, y su reparto —78 % de cinco estrellas y un 3 % de una— es bueno para un artículo voluminoso que se envía montado. La mayoría de las opiniones positivas son breves y coinciden en dos cosas: el montaje es rápido y el mecanismo sube y baja con facilidad. Lo verdaderamente útil está, como suele pasar, en las reseñas de cuatro y dos estrellas, que son las únicas que describen el producto en uso real y que apuntan las dos mismas limitaciones geométricas: de pie, la distancia vertical entre teclado y monitores se queda corta con monitores convencionales; sentado, la bandeja no deja tanta anchura para el ratón como cabría esperar. Las dos son consecuencia directa de ser un convertidor apoyado sobre otra mesa, y las dos tienen solución —un brazo de monitor arriba, en el primer caso—, pero conviene contarlas antes de la compra y no después.
Es el elogio más repetido: llega prácticamente montado y se pone en marcha en minutos, algo poco habitual en un producto de este tamaño.
Subir y bajar con la palanca se describe como cómodo y sin esfuerzo, y varias reseñas lo señalan como lo mejor del producto.
La limitación mejor documentada. Con monitores sobre su peana de serie la pantalla puede quedar por debajo de la línea de los ojos y obliga a elevarlos por otro medio.
Aparece en las valoraciones bajas: sentado y en jornadas largas, la bandeja inferior no siempre deja anchura cómoda al lado del teclado.
Los 80 cm de ancho se agradecen para dos monitores y estorban en escritorios pequeños. Hay reseñas en los dos sentidos.
La estructura metálica se describe como sólida, aunque varias opiniones matizan que la durabilidad real solo se puede juzgar con el tiempo.
Selección literal de opiniones publicadas en Amazon.es, elegidas para representar tanto las valoraciones altas como las bajas.
Interesante, pero para trabajar de pie la distancia entre el teclado y los monitores, al menos con monitores tradicionales, es muy corta... he tenido que poner un montón de libros debajo de los monitores para que quedasen a la altura de mis ojos y no tener que trabajar encogiendo los codos. Y eso que soy una persona de tamaño común. Es decir, para trabajar de pie, aún tendrás que adaptarlo. Creo que más bien lo más interesante es que puedes subir y bajarlo cómodamente.
Si pasas muchas horas en el ordenador, no es útil ya que cuando estás sentado no hay espacio amplio para trabajar con el ratón.
Fácil de montar y llegó a tiempo. En base a mis necesidades, cumple con mis expectativas. En cuanto a la calidad del producto, se ve robusto y es fácil de manejar, pero esto no se puede valorar objetivamente hasta que no pase tiempo y tenga uso.
El producto cumplió con las expectativas.
Fue un regalo y le resultó grande para su mesa. Pero está muy bien.
Buena calidad de producto, montaje rápido y da el servicio esperado.