Nuestro veredicto
La M18 lleva años vendiéndose y eso, en una silla, es información útil: hay reseñas de personas que llevan cuatro y seis años sentadas en ella y siguen describiéndola igual. Sobre el papel cubre lo que exige el RD 488/1997 —altura regulable, respaldo reclinable con bloqueo, reposacabezas ajustable— y, a diferencia de casi toda su competencia directa, SIHOO sí publica el recorrido de altura del asiento: 43 a 53 cm. Ese dato importa porque la NTP 1129 del INSST sitúa la referencia en 400–510 mm, así que la M18 empieza tres centímetros por encima del mínimo recomendado y termina dos por encima del máximo. Traducido: está dimensionada hacia arriba, y si eres una persona de estatura baja el asiento puede quedarte alto aunque lo bajes del todo. El otro límite es el asiento, que aquí no es de malla sino tapizado con espuma de alta densidad: aguanta mejor las primeras horas que una malla dura, pero no ventila. Y los reposabrazos son 2D, no 3D: suben y bajan, pero no se acercan ni se alejan. A 170 € es una compra sensata y con mucho historial detrás; no es la silla con más ajustes de esta comparativa, es la que más gente ha usado durante más tiempo.