Nuestro veredicto
Es el soporte que compra quien ya ha decidido montar un puesto de teletrabajo de verdad, no quien busca inclinar un poco el portátil. Los 21,6 cm de recorrido declarados son la cifra más alta de los tres modelos que hemos analizado, y esa es exactamente la variable que importa: lo que reduce la carga en el cuello no es que el portátil esté inclinado, sino que el borde superior de la pantalla suba hacia la línea de los ojos. Con 3.738 valoraciones y un 4,8 de media —la nota más alta de la categoría— el patrón de las reseñas es llamativamente consistente en dos cosas: la construcción en aluminio convence a casi todo el mundo, y el ajuste es duro. Ese segundo punto se repite tanto que conviene leerlo bien: varios compradores lo describen como impreciso para ajustes finos, y uno de ellos concluye que lo recomienda «como soporte de PC con periféricos de teclado y ratón», no para usarlo con el teclado del propio portátil. Es la misma conclusión a la que llega la literatura sobre elevadores de portátil, y en este modelo se nota más porque la bandeja mide 25,5 cm y un portátil de 16 pulgadas sobresale por ambos lados. A 23 € el acabado está por encima de lo que suele dar ese precio. Pero si tu plan es teclear directamente sobre el portátil elevado, este no es el soporte: te va a bailar.